Comisiones Obreras de La Rioja

jueves 12 de septiembre de 2019

"El incremento del Salario Mínimo Interprofesional sirve para crear empleo"

Previo al Curso de Verano que CCOO de La Rioja ha organizado en la Universidad Pública de La Rioja, los ponentes Bruno Estrada y Amparo Merino han ofrecido en rueda de prensa las claves de sus ponencias.

#CDVUNICCOO

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La necesidad de democratizar la economía para desarrollar políticas sociales vinculadas a la equidad e igualdad es el contenido de la jornada "Transformación Social y Democracia" que hoy se celebra en la Universidad de La Rioja organizada por CCOO.

El economista Bruno Estrada,  economista, adjunto al Secretario General Confederal de Comisiones Obreras, Director adjunto del Programa modular de Relaciones Laborales de la UNED, y además, Fundador y Miembro de la Junta directiva de Economistas frente a la crisis, ha insistido en la necesidad de aumentar la inversión pública y de incrementar los salarios para incentivar la demanda. "Cuanto más se reparte la riqueza, más crece la economía", ha asegurado Estrada, quien considera básico subir los salarios para "garantizar que la economía no entre en recesión". De hecho, para Estrada es un hecho que el incremento del Salario Mínimo Interprofesional sirve para crear empleo.

Así mismo, ha insistido en que es necesario aumentar el empoderamiento de los trabajadores, revitalizando la negociación colectiva y revirtiendo las últimas reformas laborales, que han servido para "aumentar el poder autoritario de las empresas, deteriorar las condiciones de trabajo y generar burbujas financieras".

La jornada también hace hincapié en la necesidad de incorporar la equidad en el seno de las estructuras de las empresas. Amparo Merino, Doctora en Derecho por la Universidad de Castilla La Mancha, Prof. Titular de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en la Universidad de Castilla La Mancha, ha subrayado la importancia de la negociación colectiva para aumentar la participación de las mujeres en sus puestos de trabajo.

"Hay que dar protagonismo a las mujeres en las mesas de negociación y revitalizar los planes de igualdad en las empresas, todavía queda mucho trabajo por hacer".

"Con la crisis y las reformas laborales que la acompañaron, el tema de género quedó neutralizado", ha explicado Merino, para quien "conciliar es más difícil con la nueva organización de los tiempos de trabajo y con la contratación a tiempo parcial, claramente feminizada".

Repensar la Economía desde la Democracia
La democratización de la economía es la cuestión nuclear para consolidar sociedades ricas e igualitarias, ya que desde el cálculo privado sobre beneficios y pérdidas es imposible lograr una sociedad de pleno empleo con altos grados de equidad social.

Construir esta "utopía cercana" exige que las decisiones sobre el destino de la inversión pública, y de una parte sustancial de la inversión privada, se tomen teniendo en cuenta los intereses de la mayoría de la población.

Son los consejos de administración de las empresas los tienen que ir pareciéndose al resto de instituciones democráticas de la sociedad, donde los intereses y opiniones de todos estén representados. No al revés.
Ernst Wigforss, ministro de Economía de Suecia de 1932 a 1948, que fue el gran constructor del Estado del Bienestar sueco, dijo hace más de ochenta años que "la democracia no debía detenerse ante la puerta de las fábricas".

Repensar la economía desde la democracia exige crear sólidos espacios de "capital colectivo" en la empresa: como planteó la ley de cogestión alemana de 1976; los Fondos Colectivos de Inversión de los Trabajadores que se instauraron en Suecia en 1984; la ley francesa de 2013 que ha otorgado a los trabajadores el derecho a participar en los consejos de administración de las empresas privadas; o las propuestas que en este sentido ha hecho el Partido Laborista británico en su Congreso de Liverpool en octubre de 2018.

La participación de los trabajadores en los Consejos de Administración es una cuestión muy relevante en la mayor parte de los países europeos. Catorce de los 27 miembros de la Unión Europea (entre otros Alemania, Francia, Austria, Suecia) la legislación establece amplios derechos de participación en empresas públicas y privadas, incluido el derecho de los trabajadores a estar representados en los Consejos de Administración.

La democratización de la empresa es el instrumento de transformación colectiva mediante el cual las trabajadoras y los trabajadores pueden reconquistar la hegemonía cultural perdida desde los años ochenta del siglo XX, cuando los latifundistas de capital impulsaron la contrarrevolución neoliberal con el objetivo de privatizar la política y la sociedad.
 
IGUALDAD Y DEMOCRACIA
La negociación colectiva es un pilar fundamental en el sistema de relaciones laborales; una herramienta clave, en el momento actual, para la recuperación del empleo y los derechos laborales, un contrapeso que permite ponderar las relaciones entre el empresariado y la clase trabajadora, llevando la democracia a las empresas. Como factor de igualdad social e instrumento de justicia redistributiva, que garantiza el bienestar de la mayoría y un justo equilibrio entre las relaciones sociales y económicas, la participación y la acción colectiva deben ser fortalecidas, porque la equidad, la justicia social y el trabajo digno no tienen cabida si no se promueve la interlocución social. Es, en consecuencia, la negociación colectiva un instrumento de importancia capital en las sociedades modernas, que ejerce una influencia decisiva en las condiciones de vida, y, consecuentemente, en la política y en la construcción de la cohesión social.
 
En contraposición a las tendencias marcadas por las reformas de la crisis, y para afrontar las nuevas realidades productivas, el fortalecimiento de las instancias de representación colectiva y del derecho de negociación colectiva ha de ser el soporte básico sobre el que debe fundarse la ordenación de las relaciones de trabajo de cualquier sistema democrático. Revertir las reformas de la crisis implica avanzar hacia un nuevo estatuto de las personas trabajadoras, más inclusivo, formulado en clave de género; debe producirse una transformación en el equilibrio de fuerzas, una gestión del cambio a través de la acción social, el diálogo social y la negociación colectiva que, con respuestas innovadoras, sean capaces de influir sobre la legislación de la crisis. El gran desafío es lograr una articulación de la negociación colectiva en la concepción más clásica de reparto de contenidos, pero también alcanzar espacios de equilibrio evitando tensiones de protagonismo entre la negociación sectorial y la de empresa. 

​ Es necesario, además, que actuar sobre los sectores productivos emergentes, refractarios a ella, especialmente los caracterizados por la dispersión de la mano de obra, la digitalización, y los que presentan serias dificultades para identificar al empleador, dando cobertura a las personas ancladas en nuevas formas y yacimientos de empleo que, otrora inexplorados, avanzan hacia la precariedad.
 

"El incremento del Salario Mínimo Interprofesional sirve para crear empleo"

jueves 12 de septiembre de 2019

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